Tras los festejos por el pase de la Selección Argentina a semifinales, un grupo de vándalos trepó al portón de una vivienda en la calle Alberti; las cámaras de seguridad registraron el ilícito y el propietario, un exmilitar, solicitó la solidaridad de los vecinos para recuperar el símbolo patrio y finalmente, fue devuelta a su lugar por quienes se la habían llevado.