El documento reveló que el 51,7% de las rutas nacionales que atraviesan la provincia están en mal estado, con fallas estructurales, obras paralizadas y un presupuesto recortado en un 75% en términos reales. Solo el 36,8% de esas rutas está en buen estado, mientras que el 11,5% es regular y el 51,7% restante presenta condiciones deficientes. En términos prácticos, más de la mitad no ofrece condiciones adecuadas para la circulación.