Denunciaron una nueva forma peligrosa de delinquir que incluye el arrojo de piedras y tablas contra vehículos en circulación, a la altura del barrio en sentido a Rosario, y ataques similares contra viviendas, donde incluso arrojaron piedras sobre techos. Advierten que estos hechos podrían buscar detectar casas deshabitadas y que, según testimonios, se utilizaría a menores de entre 8 y 12 años.