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Estratégica y en la mira: Campana supera el 50% de extranjerización de su suelo y queda en el centro del debate por la Ley de Tierras
Un informe del Observatorio de Tierras ubicó a Campana entre los distritos bonaerenses con mayor nivel de extranjerización, superando holgadamente el tope del 15% fijado por la Ley de Tierras. Desde gigantes del sector forestal en la zona insular hasta multinacionales logísticas e industriales sobre la costa del Paraná, los nombres del capital internacional que pisan fuerte en el territorio local.
  • Estratégica y en la mira: Campana supera el 50% de extranjerización de su suelo y queda en el centro del debate por la Ley de Tierras

    Ambas ciudades, con el Río Paraná como un actor fundamental de sus realidades.

La discusión sobre quién es dueño de la tierra y del control de las vías navegables estratégicas en Argentina tiene a Campana como una de sus protagonistas principales. A partir de los recientes relevamientos del Observatorio de Tierras —integrado por investigadores del Conicet y la Universidad de Buenos Aires— y de los registros oficiales del Registro Nacional de Tierras Rurales, nuestro municipio aparece en luz roja por superar ampliamente los límites legales de extranjerización. Con la insistencia del Gobierno nacional por derogar la Ley 26.737 y permitir la venta de suelo rural sin cupos, la posición de Campana cobra una relevancia geopolítica que afecta directamente el futuro de la comunidad local.

A nivel general, alrededor del 5% del suelo argentino pertenece a titulares foráneos, una cifra equivalente a la superficie de Inglaterra. Sin embargo, cuando la mirada se posa en la escala departamental, el panorama cambia drásticamente. Campana integra el selecto grupo de 36 distritos del país que rebasan la pauta legal del 15% para tierras rurales en manos extranjeras. Informes oficiales ubican la extranjerización campanense por encima del 30%, llegando incluso a picos de más del 50% cuando se analiza con detenimiento el sector rural e insular. Esta cifra duplica e incluso triplica el margen permitido por la legislación que hoy está bajo debate en el Congreso.

Para comprender a qué responde semejante nivel de extranjerización, es necesario mirar la mapa de nuestro distrito. La mayor concentración de suelo en manos de empresas e inversores internacionales no está en el casco urbano ni en las zonas residenciales, sino en el sector insular y en la franja costera e industrial sobre el río Paraná. Las islas del Delta representan casi dos terceras partes de la superficie total del partido, y es allí donde se ubica el mayor terrateniente privado de la zona: la firma Arauco Argentina, de capitales chilenos, que posee más de 10.000 hectáreas dedicadas principalmente a la producción forestal.

A este importante actor forestal se le suman terminales industriales y logísticas clave ubicadas estratégicamente sobre la Vía Navegable Troncal. Destaca allí la firma Terminales Marítimas Patagónicas (Tagsa S.A.), una terminal dedicada al almacenamiento y traslado de insumos líquidos perteneciente al grupo de origen noruego Odfjell. Asimismo, la franja productiva ribereña alberga grandes predios e infraestructuras operadas por firmas transnacionales de primer orden, configurando un entramado costero donde el capital extranjero ejerce una presencia territorial determinante.

El informe que encendió las alarmas advierte que la derogación de la Ley de Tierras no es un mero trámite administrativo, sino un cambio profundo en las reglas de juego. En un contexto internacional signado por la disputa de recursos estratégicos como el agua dulce, los minerales y los corredores logísticos, desarmar los mecanismos de control estatal abre la puerta a que capitales extranjeros avancen sin techo sobre zonas sensibles. En el caso de Campana, esto afecta en forma directa el control sobre los accesos al río Paraná, el cuidado de los ecosistemas del Delta y la capacidad del municipio para planificar de manera soberana el uso del suelo y el desarrollo productivo a largo plazo.