Tanto el asado argentino como el churrasco brasileño tienen un origen en común y, además, comparten su esencia cultural, la de los gauchos (en Brasil o gaúchos). Ambos poseen una profunda esencia social como cultural y constituyen un ritual; en su realización los dos utilizan cortes de res de alta calidad. El uno y el otro convocan a la reunión con amigos, al encuentro familiar. Para ambas situaciones la carne vacuna es la protagonista y, si bien hay diferencias en las técnicas de cocción, el objetivo es enaltecer el perfil de sabor del vacuno que se potencia simplemente sazonando con salmuera o con sal gruesa que, si bien el resultado final es la sazón en la cocción, la diferencia está en que la sal gruesa le aporta a la carne un salado superficial y un toque crujiente y, con la salmuera, esto es agua con sal, a veces acompañada con especias y ajo, se garantiza una cocción más pareja y jugosa, porque penetra profundamente en las fibras del alimento.
En Argentina, el asado se puede hacer a partir de la técnica del asador (a la cruz o estaca), o de la parrilla. Para el caso del asado a la estaca se realiza con calor indirecto y parejo proveniente de brasas y llama viva; en el caso de la parrilla la cocción se realiza exclusivamente con brasas de leña o carbón.
El asado urbano, que se lo suele hacer en parrilla horizontal, al asado de tira (costillar en tiras) y a modo de acompañamiento, van otros cortes que no necesariamente son de vacuno, pueden ser de pollo, cerdo, cordero; cada uno con sus variadas formas de cochura; además de las achuras, claro. En el campo, en una cruz o estaca, se suele hacer costillar completo, aunque a veces con tiras de asado, ubicadas frente a la llama. Este último método tiene un proceso de cocción más lento… En el caso de churrasco brasileño, se caracteriza por el uso de pinchos o espadas, en donde su popularidad es la picaña (Tapa de cuadril), fraccionada en trozos más pequeños.
Para ambos casos, no solo se trata de comer carne, es un ritual de camaradería y convivencia; es un evento social en donde sea el asador o el churrasqueiro, se involucran con los comensales junto al fuego, a la espera del cocimiento de la carne.
En Brasil, la barbacoa Tradicional, el Rey de los Asados, es el tipo de asado más reconocido a nivel nacional. La preparación de la carne se hace sobre brasas y se caracteriza por utilizar cortes populares y de calidad. Las costillas, la picanha, el solomillo, el chuletón, la falda y la punta de solomillo, son frecuentemente consumidos. El sabor del sur es el “Asado al estilo gaucho”, y se realiza en estados como Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná. Los asados en el Noreste se caracterizan por sus sabores sencillos y auténticos, en donde los cortes de carnes se preparan con influencias africanas e indígenas y con acompañamientos típicos. En el Sudeste, asar a la parrilla en la playa es una tradición y frecuentan las churrasquerías en donde se ofrecen opciones sofisticadas de carne de res. El Amazonía, además de las carnes de res y cerdo, se asan otras de especies regionales como el armadillo y el jacú. Por último, en el Centro-Oeste, hay una influencia de la cultura del Pantanal, destacan los pescados asados.
El ritual del asado se ejecuta en distintas etapas; se comienza con los embutidos y achuras, se sigue con los cortes principales de carne, acompañando los mismos con ensaladas y vino. Desde luego que, junto con las carnes, debe servirse el chimichurri, un adobo y salsa, de presencia indispensable, que se suele hacer con orégano, perejil, Ají molido (pimiento rojo), ajo y vinagre.
En Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, el asado es mucho más que cocinar; en él no solo se profundiza el sabor de la carne vacuna, sino que resulta ser un ritual de encuentro, de camaradería y, en el mismo, el asado de tira es la gran estrella y un verdadero embajador de la gastronomía argentina… Los asados ??son una forma de celebrar la vida, de unir a la gente y mantener vivas las tradiciones que construyen una identidad.
En Argentina, el asado es más que una técnica de cocción, es un símbolo indiscutible de identidad nacional; es un ritual gastronómico, un ritual social y, también, sinónimo de amistad y hospitalidad. En Argentina, para el asado, la carne se cocina a fuego lento utilizando brasas de leña o carbón debajo y, en el caso del asado a la estaca, se hace con la carne expuesta directamente a la llama directa.
Con el asado argentino y el churrasco brasileño se entrelazan tradiciones gauchas y sabores de frontera en un ritual culinario sin igual.